El juego de la lotería, ampliamente difundido en México, es un juego de azar en el que los participantes colocan semillas de frijol en tablas con ilustraciones en la medida en que las imágenes ahí impresas coinciden con las extraídas de un mazo de 54 cartas.
La lotería debe contar con un Gritón, que improvisa versos relacionados a las ilustraciones, en muchas ocasiones sobre temas de actualidad y siempre procurando el auditorio a los que van dirigidos, Se acostumbra que el gritón empiece el juego de la lotería con la frase:
“¡Se va y se corre con la vieja del pozole!”, “¡Corre y se va corriendo!”, o “¡Corre y se va. Hecho el tiro nadie más!”.
Lo que permite que los participantes pongan atención, el gritón no puede detenerse o volver a cantar cartas anteriores, en la medida que las cartas van siendo cantadas, los participantes colocan un marcador en sus tarjetas (normalmente una semilla, una moneda o pequeña piedrecilla), gana quién llene su tarjeta, normalmente con 9 o 12 ilustraciones, al hacerlo, debe gritar “¡Lotería!” o “Buenas” para dar por terminado el juego; en muchas ferias populares se acostumbra jugar por dinero o compitiendo por un premio, para participar hay que dar una cuota que es recogida por el gritón o un asistente, al acumulado del dinero se le llama “la vaquita”, en referencia a la costumbre de algunas comunidades rurales mexicanas que en los días de fiesta hacen una cooperación económica para poder comprar una res para una comida colectiva; cuando los jugadores no compiten por una apuesta económica o por un premio se dice que juegan “de a frijolito”, porqué los frijoles con los que se van marcando las tarjetas es lo único que está en juego. Aunque la lotería se acostumbra a jugar en lugares públicos (ferias, kermeses, festivales escolares, etc.), también es un popular pasatiempo casero, por lo que resulta muy sencillo encontrar a la venta este juego en mercados públicos, papelerías o tiendas de autoservicio. En algunos casos, en diferentes estados se juegan de diferente modalidad ya sea “chorro”. “cuatro esquinas” o “centrito” es una de las costumbres o tradiciones que siguen dependiendo como se dice antes del estado o localidad en que se viva, incluso en cada familia.
DR: Qué bien Chavo, qué bien… De manera que ahora te dedicas a comerciante
Ch: ¿A comer qué?
DR: A comerciante, al comercio
Ch: No, yo nomás estoy vendiendo aguas frescas…
DR: Eso es el comercio
Ch: Será bebercio
DR: ¿y de que son Chavo?
Ch: La que parece de limón es de jamaica pero sabe a tamarindo, la que parece a jamaica es de tamarindo pero sabe a limón, la que parece tamarindo es de limón pero sabe a jamaica.
(vía gonzaloohidalgo)
Hasta los huesos
René Castillo
Viendo la Serie Mundial tranquilamente
Quesadillas, Salsa Bandera, y cerveza Indio.
Himno Nacional Mexicano (completo)
Las 10 estrofas completas del Himno Nacional Mexicano, cantado por el Tenor Mauro Calderón. La Bandera es aquella del Emperador Mártir Agustín I de Iturbide.
El Himno Nacional Mexicano se hizo oficial en 1943 por decreto del presidente Manuel Ávila Camacho. Las letras del himno, que aluden las victorias mexicanas en el calor de la batalla y cuenta sobre la defensa de la patria, fueron compuestas por el poeta Francisco González Bocanegra en 1853. En 1854, el español Jaime Nunó compuso la música que desde entonces acompaña al poema de González. El himno, compuesto por diez estrofas y un coro, entró en uso el 15 de septiembre de 1854. Desde 1854 hasta su adopción oficial en 1943, la letra ha sufrido severas modificaciones para estar acorde con los cambios políticos que se daban en el país. Extraoficialmente, el himno se llamaba «Mexicanos, al grito de guerra», el cual es también la primera línea del coro.
Antes de este himno, existieron varios intentos para que la nación mexicana tuviera uno. El 28 de julio de 1821, José Torrescano presentó una primera composición del Himno Nacional; no obstante, quedó en intento por no ser del agrado de nadie. De igual forma, personalidades históricas del pueblo de México como José María Garmendia, Francisco Manuel Sánchez de Tagle, Mariano Elízaga, José María Heredia y otros intentaron definir el Himno Nacional, sin éxito en la exaltación de virtudes sobre héroes políticos del momento.
NIGHTNIGHT by DEDDY